Tu truco para el cabello!

Las claves de un lavado perfecto

Categoría: Lavado del cabello

Aunque el lavado diario se esta imponiendo cada vez mas, los dermatólogos coinciden en que dos o tres lavados semanales constituyen la frecuencia deseada para un cabello sin problemas, es decir cabello normal.


Para ello, no hay que utilizar demasiada agua fría o caliente, deberá ser agradable al contacto, como una caricia, apenas un poco mas que la temperatura del cuerpo.


Cómo lavar tu cabello

Los champús, son por definición los encargados del lavado del cabello. De hecho son un arma muy eficaz con la que disponemos a la hora de enfrentarse al cuidado del cabello. Por eso hay que elegir con esmero, teniendo en cuenta su composición y funciones específicas.


Cada quien con su cada cual

Esta prohibido el típico uso del champú para toda la familia, porque lo único que se consigue es agravar los problemas que tenga cada miembro de la familia.

Por otra parte, también es importante recordar que el champú no es producto milagroso o que se encarga de solucionarlo todo.

Por ejemplo, si el cabello esta agotado, débil, con poco volumen, casi anémico, etc., será necesario la intervención de un experto, así como la aplicación de varios productos para revitalizarlo.


Los champús

Son los encargados de proporcionar suavidad, brillo al cabello. Puedes encontrar distintos de acuerdo a la problemática o estado de tu cabello, pueden ser anti caspa, para cabello graso, seco, etc., sin olvidar que su principal función es la limpieza del cuero cabelludo.

Los champús son productos con agentes limpiadores, estos tienen propiedades humectantes, emulsiones y espumantes.


El lavado perfecto

Puntos principales:

Lavar enriquecido
El primer masaje haz de efectuarlo sin champú, frotando suavemente con el mínimo de agua hasta que se hayan diluido las impurezas tales como geles y espumas sobrantes de peinados anteriores.
Cubrir toda su extensión. Vierte el champú en la palma de la mano y no directamente sobre el pelo, para repartirla equitativamente sobre las distintas partes del cabello, masajeando suavemente.


El enjuague

Deberá ser eficiente, hasta eliminar el último residuo de espuma. Puede finalizarse con un chorro de agua fría, lo que redundara a favor del brillo del cabello una vez seco.

Posteriormente conviene secarlo lo más posible con una toalla, pero sin frotar para no dañarlo mucho.
Comienza a desenredarlo iniciando por las puntas y luego subiendo.
Si lo deseas, finaliza con un secado a temperatura media, con secadora de calor a no menos de 20 cm de distancia del cabello.